domingo, 26 de abril de 2015

CULEBRÓN. (ENTRADA MUY LARGA)

¡Cariiiis!
Por fin he podido solucionar los problemas que tenía con Blogger, lo que (si no vuelven a surgir problemas con él), significa mi vuelta a actualizar seguido y bonito, y largo etc.
Tengo mucho que explicar. Empiezo por el tema amoroso, como siempre, que es el más largo. Un día estaba aburridísima (finales de enero), así que abrí en WhatsApp a 3 chicos, S., el chico el cual lleva enamorado de mí desde los 15 años porque tuvimos una cita (ahora tengo 18), y a otro que ni tan siquiera me acuerdo ni me importa. Pues con el chico que lleva enamorado de mi desde los 15, vamos a llamarlo M., me fue abriendo conversa los días siguientes, coqueteándome, y yo le hablaba en plan amistad, hasta que le dijimos O. (mi mejor amiga) y yo a un amigo en común que si la peña sabia algo del tema (porque S. y M. son del mismo grupo de amigos). Entonces, al cabo de unos días, nos dijo que el hermano de M. dijo en una cena que M. me estaba "tirando la caña". Así que empecé a contestarle borde hasta que se cansó de abrirme por WhatsApp. Luego, al cabo de unos días, me entero de que han empezado a tontear él y una """""amiga""""" mía (que a su vez había estado liada con un amigo suyo). Ella dice que solo son amigos y que nunca saldría con él. ¿A qué no adivináis que pasa ahora? Pues que una semana más tarde empiezan a salir (y la peña de amigos empiezan a llamarla "canasta fácil"). 
Luego vinieron los carnavales, en febrero. Fui a dos, vamos a llamarle el carnaval "grande" y el "pequeño". El "grande" fue bueno para todos. Los días anteriores yo había estado hablando mucho con S. por WhatsApp, y era la única chica que sabía de que iría disfrazado (de Mr. Satán de Dragon Ball). En cuanto lo ví (después de desearlo durante horas), me tire a abrazarlo y casi lo tiro al suelo. Todos nuestros amigos alucinaban, alguno incluso estaba con la boca abierta literalmente de la sorpresa. Bueno, y porque no podía verle la cara, pero seguro que él también estaba muy sorprendido jajajaja. Después fue el carnaval "pequeño", y este si que fue un gran desastre. Después de algo que me dijeron sobre S. y yo, me rallé mucho y empecé a beber (porque con quién fuera que me cruzaba me ofrecía alcohol y realmente me apetecía, después de comprobar en año nuevo por primera vez que era emborracharse) hasta que me empezaron a entrar los típicos mareos cuando te levantas. Tampoco es que bebiera mucho, pero es que no comí nada antes, así que me subió muy rápido. Conclusión: Lloré 3 veces en toda la noche, fui demasiado sincera con gente al punto de llegar a insultarlos... Y encima mi mejor amiga también acabó la noche llorando, pero no por el alcohol...
Un mes más tarde, en marzo, iba a estudiar a la biblioteca de la uni, cuando, pasando por el puente que hay encima de las vías del tren y por el cual tenía que pasar para llegar, un chico me piropeo. Como era guapo, y estaba muy loca ese día, me acerqué. Ese día tuve mucha atracción con él. Le dí mi WhatsApp y días más tarde me abrió. Tuvimos dos citas, que realmente no estuvieron mal, y hablamos bastante, pero pude comprobar que éramos de mundos muy distintos, que él tenía un comportamiento bipolar (no me gusta utilizar esa palabra porque es muy fuerte, pero en este caso la uso porque realmente creo que lo debía ser o algo) y que no era lo suficientemente inteligente para mí.
A finales de marzo fui de fiesta a una disco (y también tuve una desfilada, donde me encontré a M., ya os contaré más adelante) (era la tercera vez que iba a una discoteca) con unas chicas de mi grupo de amigas (incluída la """""amiga"""""). 14 euracos la entrada. Ellas estaban todo el rato en un minicirculito hablando, y como yo si voy de fiesta (sea a una discoteca o no) es para bailar y aprovecharlo, bailaba sola. Al menos al principio. Le dije a la que mejor me caía de las que estaban que el chico que había detrás estaba buenísimo y un rato después el mismo se me acerca a bailar. Él se quería enrollar conmigo, pero como yo aún tenía esperanza de que apareciera S. o algo, me frené, le dí un beso en la mejilla y me despedí. Seguí bailando sola un rato y se hicieron las 2:00 A.M. o algo así, así que me pedí la consumición (un cubata, vaya). Entonces cambiamos de sala, y me empecé a volver loca (recordad que a mi el alcohol me sube muy rápido): subí a un podium con una desconocida, bailando provocativamente, luego bajé y estuve dejándome llevar por la música (y mientras mis amigas seguían en sus trece) cuando de repente noto que alguien me golpea el hombro. Me giro y me encuentro allí a un chico guapísimo acariciándose la cabeza que me dice que le había dado un golpe. Le dije que lo sentía y le acaricié la mejilla. Hubieramos seguido tan adorables los dos, si no hubiera sido porque la """""amiga""""" (que por cierto lo había dejado con M. hacía unos días, durando así menos de un mes) me estiró del brazo arrastrándome hacía otra sala (que no sé yo para que quieren cambiar tanto de sala si en todas hacen lo mismo). Estuvimos un rato en esa, y luego nos fuimos a las carpas, donde ya nos quedamos el resto de la noche (y yo cada vez cayendo más en decadencia). Sólo entrar, yo ví en uno de los tantos podiums unos cuantos chicos que habían ido a mi clase y que me llamaban gorda. ¿Y cuál fue mi maravillosa y perfecta idea de borracha? Sí, subir al podium con ellos. De camino, un chico me dijo guapa, y yo, pues le tiré un beso desde la lejanía. Llegué al podium y subí. Estuve bailando un rato con ellos hasta que me cansé. Luego me bajé y estuve bailando con un grupo de chicos. Uno de ellos creo que intentó liarse conmigo, pero yo le hice la cobra porque era feo y entonces aproveché y me enganché a dos amigos. El que me gustaba me mostraba menos interés que su amigo, que no me gustaba demasiado, así que cuando mis "aburrimigas" decidieron que querían cambiar de zona, aproveché para acariciarle la mejilla al que me gustaba, que a su vez cogió mi mano y me la besó. Seguidamente me subí a otro podium, y el chico que me había llamado guapa antes no dejaba de mirarme, así que le hice una señal con la mano para que viniera, él otro para que fuera yo, pero ante mi negativa, acabó viniendo él, hablamos un poco y nos empezamos a enrollar (no me liaba con alguien desde carnaval "grande" del 2013). Nos empezamos a hacer algunas fotos, y le dí mi número porque yo no llevaba mi móvil.

Aún queda mucho por explicar, y cómo veo que ya se ha hecho extremadamente larga, continuaré en otra entrada. Gracias por leer hasta aquí.

Un gran beso,

Stella Marie. 

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